|

Ojo seco y quimioterapia: cómo proteger la superficie ocular durante el tratamiento oncológico

filename sep oftalmoceuta

La salud ocular también forma parte del tratamiento contra el cáncer

La quimioterapia ha permitido mejorar significativamente la supervivencia y la calidad de vida de millones de pacientes con cáncer. Sin embargo, como ocurre con muchos tratamientos sistémicos, sus efectos no se limitan únicamente al tumor, sino que pueden afectar distintos órganos y tejidos del organismo, incluyendo los ojos.

Uno de los problemas oculares más frecuentes durante los tratamientos oncológicos es el síndrome de ojo seco. Aunque suele considerarse una complicación menor frente a la importancia del tratamiento contra el cáncer, puede afectar de forma significativa al bienestar, la calidad visual y las actividades cotidianas del paciente.

La sensación constante de sequedad, ardor, irritación o visión fluctuante puede dificultar la lectura, el uso del ordenador, la conducción o incluso el descanso nocturno. En algunos casos, estas molestias persisten durante meses después de finalizar la quimioterapia.

En Ceuta, factores ambientales como el viento de levante, los cambios de humedad, la exposición solar y el uso prolongado de pantallas pueden potenciar aún más los síntomas asociados al ojo seco en pacientes oncológicos.

Oftalmoceuta es la plataforma divulgativa del Centro de Ojos de Ceuta, integrada por el Dr. Juan Medín Catoira —especialista en Oftalmología, Doctor en Medicina PhD por la USC, FEA por oposición y ex Jefe de Servicio — y el Dr. Hugo Medín Medín, especialista MIR en el Centro Barraquer y también FEA de Oftalmología por oposición. Su labor combina práctica clínica y divulgación rigurosa para acercar la salud visual a la población.


🟦 ¿Cómo afecta la quimioterapia al ojo?

La superficie ocular depende de un equilibrio extremadamente delicado entre lágrimas, córnea, conjuntiva, párpados, glándulas lagrimales y sistema nervioso ocular.

Muchos agentes quimioterápicos pueden alterar este equilibrio mediante diferentes mecanismos.

🟦 1. Disminución de la producción lagrimal

La reducción de la secreción acuosa es uno de los mecanismos más frecuentes asociados al ojo seco inducido por quimioterapia.

¿Qué ocurre?

Algunos fármacos citotóxicos pueden afectar directa o indirectamente a las glándulas lagrimales responsables de producir la fase acuosa de la lágrima.

Además, la inflamación sistémica asociada al cáncer y sus tratamientos puede alterar el funcionamiento normal de estas estructuras.

¿Qué estructuras se afectan?

  • Glándula lagrimal principal.
  • Glándulas lagrimales accesorias.
  • Unidad funcional lagrimal.

Consecuencias clínicas

La disminución de la producción lagrimal provoca sequedad, sensación de cuerpo extraño y mayor vulnerabilidad de la superficie ocular frente a agentes externos.

🟦2. Inflamación de la superficie ocular

La inflamación constituye uno de los principales mecanismos implicados en el desarrollo del ojo seco.

¿Qué ocurre?

Los tratamientos quimioterápicos pueden desencadenar respuestas inflamatorias que alteran la homeostasis de la superficie ocular.

Se produce liberación de citocinas inflamatorias capaces de afectar la estabilidad de la película lagrimal.

¿Qué estructuras se afectan?

  • Conjuntiva.
  • Córnea.
  • Glándulas lagrimales.
  • Sistema inmunitario ocular.

Consecuencias clínicas

La inflamación perpetúa el daño de la superficie ocular y aumenta la intensidad de los síntomas.

🟦 3. Alteración de las glándulas de Meibomio

Las glándulas de Meibomio son esenciales para evitar la evaporación de la lágrima.

¿Qué ocurre?

Algunos tratamientos pueden modificar la calidad de las secreciones lipídicas y favorecer la obstrucción glandular.

También puede aparecer inflamación crónica del borde palpebral.

¿Qué estructuras se afectan?

  • Glándulas de Meibomio.
  • Borde palpebral.
  • Capa lipídica lagrimal.

Consecuencias clínicas

La evaporación de la lágrima aumenta significativamente, favoreciendo el desarrollo de ojo seco evaporativo.

🟦 4. Toxicidad directa sobre células epiteliales

La superficie ocular está formada por tejidos con una elevada capacidad de renovación celular.

¿Qué ocurre?

Los fármacos antineoplásicos están diseñados para actuar sobre células que se dividen rápidamente.

Aunque su objetivo principal son las células tumorales, también pueden afectar tejidos sanos con alta renovación, como el epitelio conjuntival y corneal.

¿Qué estructuras se afectan?

  • Epitelio corneal.
  • Epitelio conjuntival.
  • Células caliciformes.

Consecuencias clínicas

Disminuye la capacidad protectora de la superficie ocular y se altera la producción de mucina, un componente esencial de la lágrima.

🟦 5. Neuropatía y alteración neurosensorial

Algunos agentes quimioterápicos pueden afectar al sistema nervioso periférico.

¿Qué ocurre?

La neuropatía inducida por quimioterapia puede alterar los reflejos responsables de estimular la producción lagrimal y mantener la integridad de la superficie ocular.

¿Qué estructuras se afectan?

  • Nervios corneales.
  • Sistema nervioso periférico.
  • Reflejos lagrimales.

Consecuencias clínicas

La producción lagrimal disminuye y la superficie ocular pierde parte de sus mecanismos naturales de protección.

🟦 ¿Qué tratamientos de quimioterapia pueden producir ojo seco?

No todos los pacientes desarrollan síntomas oculares, pero algunos tratamientos presentan mayor riesgo.

Entre los fármacos más frecuentemente asociados a alteraciones de la superficie ocular se encuentran:

  • Taxanos (paclitaxel y docetaxel).
  • Ciclofosfamida.
  • Metotrexato.
  • Fluorouracilo.
  • Capecitabina.
  • Cisplatino.
  • Carboplatino.
  • Terapias dirigidas anti-EGFR.
  • Algunos tratamientos inmunológicos.

La aparición de síntomas depende de múltiples factores:

  • Tipo de fármaco.
  • Dosis acumulada.
  • Duración del tratamiento.
  • Edad del paciente.
  • Enfermedades oculares previas.
  • Existencia de ojo seco previo.

🟦 Síntomas característicos

Los síntomas pueden aparecer durante el tratamiento, semanas después de iniciarlo o incluso persistir tras finalizar la terapia.

Los más habituales son:

  • Sensación de sequedad ocular.
  • Escozor.
  • Ardor.
  • Irritación persistente.
  • Sensación de arena en los ojos.
  • Visión borrosa fluctuante.
  • Fatiga visual.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Ojos rojos.
  • Lagrimeo reflejo.
  • Molestias al leer.
  • Intolerancia a lentes de contacto.

En pacientes especialmente sensibles, estas molestias pueden afectar significativamente la calidad de vida.

🟦 ¿Por qué empeora en Ceuta?

Los pacientes sometidos a quimioterapia pueden experimentar una mayor vulnerabilidad de la superficie ocular frente a factores ambientales.

Viento de levante

El viento incrementa la evaporación lagrimal y puede agravar rápidamente los síntomas.

Humedad variable

Las fluctuaciones ambientales afectan directamente a la estabilidad de la película lagrimal.

Ambiente marítimo

La exposición continua a salinidad ambiental puede aumentar la irritación en una superficie ocular ya comprometida.

Radiación solar

La fotofobia suele ser más intensa en pacientes con alteraciones de la película lagrimal.

Uso prolongado de pantallas

La reducción del parpadeo acelera la evaporación lagrimal y aumenta el malestar ocular.

🟦 ¿Tiene solución?

Sí. En la mayoría de los casos es posible controlar eficazmente los síntomas y mejorar el confort ocular.

El tratamiento dependerá del mecanismo predominante en cada paciente.

Las opciones terapéuticas incluyen:

  • Lágrimas artificiales.
  • Geles lubricantes.
  • Higiene palpebral.
  • Tratamientos antiinflamatorios.
  • Suplementación específica en determinados casos.
  • Terapias para glándulas de Meibomio.
  • Oclusión puntual en pacientes seleccionados.

El objetivo principal es mantener una superficie ocular estable durante todo el proceso oncológico.

En muchos pacientes, los síntomas mejoran progresivamente tras finalizar la quimioterapia, aunque algunos requieren seguimiento a largo plazo.

🟦 ¿Qué puede hacer un paciente?

La colaboración activa del paciente es fundamental para minimizar las molestias.

1. Utilizar lágrimas artificiales sin conservantes

Son la primera línea de tratamiento para mantener la hidratación ocular.

2. No esperar a tener síntomas intensos

El tratamiento precoz suele ofrecer mejores resultados.

3. Mantener una correcta hidratación

La hidratación sistémica adecuada favorece la salud ocular general.

4. Evitar ambientes excesivamente secos

El uso de humidificadores puede resultar beneficioso.

5. Reducir la exposición directa al viento

Las gafas protectoras pueden disminuir la evaporación lagrimal.

6. Realizar descansos frecuentes durante el uso de pantallas

Favorece un parpadeo más completo y una mejor distribución de la lágrima.

7. Mantener una higiene palpebral adecuada

Especialmente cuando existe disfunción de glándulas de Meibomio.

8. Utilizar gafas de sol homologadas

Ayudan a reducir la fotofobia y protegen frente a agentes externos.

9. Informar al oncólogo y al oftalmólogo

La coordinación multidisciplinar es fundamental.

10. Acudir a revisiones periódicas

Permite detectar precozmente complicaciones de la superficie ocular.

🟦 Evaluación en el Centro de Ojos de Ceuta

El diagnóstico preciso es esencial para seleccionar el tratamiento más eficaz.

Tiempo de ruptura lagrimal (BUT)

Evalúa la estabilidad de la película lagrimal.

Osmolaridad lagrimal

Permite detectar alteraciones bioquímicas características del ojo seco.

Meibografía

Analiza el estado estructural de las glándulas de Meibomio.

Evaluación palpebral

Detecta inflamación, blefaritis y alteraciones glandulares.

Estudio de superficie ocular

Incluye tinciones corneales y conjuntivales para valorar el grado de afectación.

Estas pruebas permiten determinar qué mecanismos están implicados y personalizar el tratamiento.

🟦 Cuándo consultar en el Centro de Ojos de Ceuta

Si durante un tratamiento oncológico aparecen síntomas como sequedad ocular, visión borrosa, irritación persistente, fotofobia o sensación de cuerpo extraño, es recomendable realizar una evaluación oftalmológica especializada.

La detección precoz de las alteraciones de la superficie ocular permite mejorar la calidad de vida del paciente y evitar complicaciones que puedan interferir con el tratamiento oncológico.

Una superficie ocular sana contribuye a mantener una mejor función visual y un mayor bienestar durante todo el proceso terapéutico.

🟦 Preguntas frecuentes sobre ojo seco y quimioterapia

¿La quimioterapia siempre produce ojo seco?

No. Aunque es un efecto secundario relativamente frecuente, no todos los pacientes lo desarrollan.

¿Los síntomas desaparecen al finalizar el tratamiento?

En muchos casos sí, aunque algunos pacientes pueden mantener síntomas durante meses o incluso de forma crónica.

¿Puedo utilizar lágrimas artificiales durante la quimioterapia?

Sí. De hecho, suelen ser uno de los tratamientos más recomendados.

¿La visión borrosa puede deberse al ojo seco?

Sí. La inestabilidad lagrimal es una causa frecuente de visión fluctuante.

¿Las terapias dirigidas también afectan a los ojos?

Algunas terapias dirigidas e inmunoterapias pueden producir alteraciones de la superficie ocular.

¿Puedo usar lentes de contacto?

Dependerá de la gravedad de los síntomas. En muchos casos se recomienda limitar temporalmente su uso.

¿Debo informar a mi oncólogo de los síntomas oculares?

Sí. Cualquier efecto secundario ocular debe comunicarse al equipo médico.

¿Puede prevenirse el ojo seco asociado a la quimioterapia?

No siempre puede evitarse, pero un diagnóstico precoz y medidas preventivas adecuadas ayudan a reducir su impacto.

🟦 BIBLIOGRAFIA

  1. Craig JP, Nichols KK, Akpek EK, et al. TFOS DEWS II Definition and Classification Report. The Ocular Surface. 2017;15(3):276-283.
  2. Bron AJ, de Paiva CS, Chauhan SK, et al. TFOS DEWS II Pathophysiology Report. The Ocular Surface. 2017;15(3):438-510.
  3. Jones L, Downie LE, Korb D, et al. TFOS DEWS II Management and Therapy Report. The Ocular Surface. 2017;15(3):575-628.
  4. Huillard O, Bakalian S, Levy C, et al. Ocular adverse events of molecularly targeted agents approved in solid tumours. European Journal of Cancer. 2014;50(3):638-648.
  5. Eltahir M, Elhusseiny AM, Eleiwa TK, et al. Ocular surface disorders associated with systemic chemotherapy. Survey of Ophthalmology. 2022;67(6):1637-1652.
  6. Stapleton F, Alves M, Bunya VY, et al. TFOS DEWS II Epidemiology Report. The Ocular Surface. 2017;15(3):334-365.


¿Notas molestias o cambios en tu visión? En el Centro de Ojos de Ceuta – Dr. Medín realizamos una valoración completa de tu salud ocular y te orientamos sobre el tratamiento más adecuado. Tu visión merece una atención especializada.


«Muchas personas pueden desconocer esta información.  ¡Comparte este artículo y ayuda más personas a proteger su visión!»

Esta información es orientativa. Para una valoración personalizada consulte a su oftalmólogo.


Sobre el autor: Dr. Medín Catoira. PhD en Medicina, Oftalmología (UCM – USC). Especialista en Oftalmología. Centro de Ojos de Ceuta.

Un contenido VISUMEDICA ®


La mejor forma de proteger tu visión es estar informado.

APUNTATE A NUESTRA NEWSLETTER

Publicaciones Similares